Equinoterapia, más que trabajo en equipo

Una propuesta que combina amor por los animales, respeto y visión social son los ingredientes perfectos de la Equinoterapia, un proyecto social que se viene adelantando en PANACA.

Impactamos las vidas de 140 personas con discapacidad y sus cuidadores brindándoles diferentes encuentros con los caballos. Pero este proyecto no inició de un día para otro, hubo un reconocimiento del grupo staff, de la pista, los caballos, el tipo de monta adecuada, los elementos que ayudan a fortalecer procesos cognitivos, motrices y sobre todo, el inicio de la construcción de lazos sociales.

Además, y muy importante, un trabajo enfocado en procesos de motricidad gruesa, coordinación y equilibrio, socialización y comunicación.

Sumado a todo esto se adelantó un proceso consciente en el que la elección de un buen caballo como coterapeuta es fundamental en la rehabilitación; primero, porque debe ser un animal manso y entrenado que permita el acercamiento de personas que muchas veces poseen conductas alteradas, movimientos involuntarios o usan algún dispositivo (bastón, silla de ruedas) elementos que suelen asustar a un caballo normal.

Y segundo, es un animal portador, es decir, puede montarse y desplazar a una persona transmitiéndole estímulos sensoriales al caminar y tercero, por que ejerce un estímulo altamente considerable que proporciona información cenestésica y sensorial al sistema nervioso activando procesos de orden superior; entre muchos, las reacciones de control y enderezamientos corporales, la modulación del tono muscular y postural, la coordinación y el equilibrio.

La Equinoterapia impacta vidas, y no solo las de las personas con discapacidad, también lo hace con aquellos que son cuidadores y tienen la responsabilidad de brindar con amor y responsabilidad un acompañamiento a sus hijos, padres, hermanos, parejas, etc. Es por ello que desde PANACA se diseñan y ejecutan programas educativos innovadores únicos en Latinoamérica enfocados a fortalecer de manera integral las capacidades y competencias de todo tipo de población, a través de la realización de adecuados procesos de interacción entre animales de zoología doméstica y humanos en entorno reales de aprendizaje, que permitan vivenciar situaciones que generen desarrollo y crecimiento en las personas

SIN CAMPO NO HAY CIUDAD®